¿Te suena la frase “necesito un tiempo? Pues es mi forma favorita para evadir la jodida incomodidad, es justo donde me escondo detrás del miedo por no saber cómo encontrar el equilibrio. Me costaba dar prioridad a lo importante y es que ¿Qué es importante? Cada uno elige a que darle más o menos valor y con tantas cosas nuevas sucediendo al mismo tiempo en mi vida, era difícil encontrar una respuesta. Así que me planteé honestamente despedirme de este bello proyecto y dejarlo como un recuerdo de cuarentena, otra cosa más que dejo inconclusa en mi vida, ¡Que más da! Terminar algo que no sabes como resolver es la solución más sencilla y cobarde a veces, implica cero esfuerzo y nula responsabilidad. Llevar un proyecto digital manejado desde otro país en mi tiempo libre es mucho más difícil de lo que creí, hay que pensar ¿Qué quiero comunicar? ¿De qué forma quiero hacerlo?, hay que sentir para conectar con quien te lee al ritmo del algoritmo porque si no nadie te ve, programar publicaciones es fácil, agendar tus emociones no lo es. Como todo ser humano, tengo días bajos, siento cansancio, enojo, desmotivación, me invade la rutina y con ella el agobio de hacer lo mismo todos los días. Mi salida casi siempre es evadirme, llenarme de distractores y satisfacción inmediata. No puedo escribir desconectada, ni me dan ganas de publicar mi falta de motivación. Algo tan especial como es Evotia para mi, implica tener la energía entera para escribir y conectar desde el corazón pero editar, corregir, diseñar y programar contenido es literalmente otro trabajo, que al igual que mi trabajo actual, requiere de mi atención plena. Todo sería tan fácil si no me gustaran tantas cosas, pero Angola ama diversificar su energía en 5 cosas a la vez. Llegué a un punto donde ni el tiempo, ni la energía, ni la motivación me daban para tanto. ¿Será el momento de dejar ir mi primer proyecto personal? He trabajado tanto en él, he puesto tanto esfuerzo, recursos, tiempo y creatividad. Le di muchas vueltas, pensé en todas las soluciones posibles, la realidad me absorbía y el desgaste mental del día a día me dejaba agotaba, pero no podía rendirme, llevo años en constante expansión por conseguir la vida que quiero y no soy de las que rinden por falta de esfuerzo. Hoy me desperté harta de posponer mi vida para luego, así que Evotia sigue con vida al igual que mis ganas por crear mi realidad y como es natural, cambios necesarios sucederán para poder compaginar las muchas piezas que componen la vida en movimiento que tanto disfruto. No tengo idea como lo voy a hacer, habrá que cambiar la estrategia, reorganizar prioridades y cuidar la energía, pero si algo es seguro es que ya no puedo darme el lujo de esperar a que “llegue el momento”, es hora de seguir practicando el arte de la improvisación, lo hago desde que vivo sola, y hasta ahora me ha salido !de puta madre! Aquí vamos de nuevo…si algo he aprendido en estos años fuera de mi zona de confort es que detenerse para retomar el impulso siempre es válido, renunciar por falta de coraje, nunca es opción. Esta es la prueba fiel de que tú también puedes dejar de procrastinar y tomar acción, no dejes nada para luego, luego lo único que habrá pasado es tu vida, yo no quiero mirar atrás y decir: “lo hubiera hecho cuando tenía tiempo, ganas, juventud” ¡La vida es hoy! Gracias a ti que me lees, en plena era de la inmediatez y en un mundo desbordado de estímulos, hoy poca gente se toma el tiempo para contemplar palabras, yo siempre quiero tener cerca a personas como tú. Angola González.
Segundo día sin redes sociales, que raramente también es “sin socializar”, me pillé varias veces en esa necesidad inconsciente de mirar el teléfono y abrir redes casi como si respirara, ¿En qué maldito momento dejé que se convirtiera en rutina y me acostumbre a vivir en un mundo virtual que me desconecta de la realidad? ¿Cómo pasó?
Ayer salí de casa con solo lo necesario para sobrevivir, lápiz y papel, cartera, abrigo y un par de zapatos cómodos, lo demás fue lo de menos, dónde ir, dónde escribir, qué hacer y cómo pasar el día, eso sale por si solo, esos días sin plan y sin rumbo son para lo que yo vine al mundo, yo los llamo: días para fluir y sorprenderse.
Tengo un lugar favorito para crear y conectar, es un café moderno sin mucho encanto, pero donde la energía fluye sin esfuerzo. Los chicos en la caja saben que estoy aprendiendo catalán así que aunque mi acento latino me delate, siempre me hablan en su idioma, tienen un toque para dejar espumar la leche justo en el momento exacto, la exacta cantidad de café y el grano molido perfecto, los asientos son amplios y las mesas pequeñas, son tan incómodas para comer pero tan a gusto para escribir. Lo que más me gusta del lugar es sin duda la música de fondo, The cranberries a veces o Thievery Corporation sonando en al volumen justo para tatarear la canción, ¡Temazos vaya!, la vez que sonó Elephant Gun de Beirut “me vine arriba” como dicen aquí, ¿who tha fuck escucha folk de Beirut en un café comercial cualquiera en pleno barrio pijo?… después de ese día, supe que yo pertenecía a ese lugar. Las conversaciones ruidosas a mi lado son la oportunidad perfecta para repasar mi catalán y notar la entonación del acento en cada palabra, recuerdo que lo mismo hacía en los trenes en Londres y fue así que imité su fabuloso acento británico.
Cuando hay mucha gente, el ruido me pone nerviosa y se me dificulta fluir con las palabras con tantos estímulos a mi alrededor, así que para conectarme con mi mundo siempre hago el mismo ritual, “writting playlist” en mis oídos a un volumen considerable (siempre más alto que el ruido de fondo), doble carga de café con leche de avena, un panecito discreto para despertar la creatividad y las notificaciones silenciadas en el teléfono. ¡Comenzamos!
Literalmente yo me pierdo escribiendo, solo somos el papel, el lápiz y yo. Plasmaba todas las ideas que tengo para cerrar el año y recordaba mis momentos memorables de 2021, revivir 12 meses de memorias toma tiempo, subí la mirada y habían pasado ya 3 horas, las piernas se me dormían y era mi cuerpo diciendo -“quiero caminar”- lo que me hizo moverme de lugar. Caminé sin destino otras horas más, desde que vivo en Barcelona caminar sin rumbo es mi terapia favorita, es irreal lo mucho que he recorrido la ciudad a pie y las veces que me sigo perdiendo en la misma calle ¡Ay Angola! Digamos que el sentido de la orientación no es lo mío.
Sentí el rugir de mi pancita frente al lugar de sushi perfecto para una comida callejera, solecito frio y un halo de invierno me hicieron recordar cuando compraba el mejor falafel del mundo en Dublín mientras lo disfrutaba contemplando a los patitos en el parque Stephens Green, es raro ver a gente sola comiendo en un banco ¿no? pues esa siempre he sido yo. A lo lejos unos enamorados comiéndose a besos (como Mecano en Cruz de navajas) enfrente un alma solitaria mojando el sushi de tofu en salsa de soja.
Me quedaban 7 horas del día y yo solo pensaba ¡No lo veas, no veas el puto móvil, tú puedes! Caminé en búsqueda de la fuente de entretenimiento más antigua del mundo: ¡libros!
Mi alma me pedía libros, los que tengo en casa ya eran sosos y me generaban cero ánimo de abrirlos, Tenía solo uno, un poemario que decidí dejar de leer para evitar emocionar al corazón con historias imaginarías. Digamos que prefiero fluir con lo que es y no con lo que me gustaría. ¡Pausa! Momento de enfocar nuestra energía en otra cosa.
Tenía que productivizar mi tiempo, tenía tantas ganas de reconectar con mi creatividad en colores y papel, a mi derecha vi justo lo que quería: ¡mandalas y colores!. No puedo explicar mi fascinación por colorear mandalas, todo comenzó en Inglaterra, fueron los 10pounds mejor invertidos en mi vida, descubrí una nueva manera de calmar mis pensamientos, al fin un lugar para colorear el orden, control y el perfeccionismo que a veces se apoderaba de mi. La de veces que me frustré por que la combinación de colores se veía horrible, o por que los trazos no estaban perfectamente alineados, ¡Vaya pulso de mierda Angola!, entre más mandalas coloreaba más me daba cuenta de mi escasa compasión conmigo misma, y más que alimentar mi impaciencia, cada dibujo era una oportunidad para dejar fluir y no culparme por la imperfección o por mi falta de talento para el dibujo, el orden que tanto disfrutaba, organizaba mis emociones en cada trazo.
Encontré un hobbie que me llenaba y me tranquilizaba el ruido mental, más tarde comencé a leer acerca de la colorimetría como terapia y el poder de las formas de los mandalas como reflejo de la percepción hacia uno mismo, resulta que sin saberlo estaba haciendo una terapia creativa.
En las 4 mudanzas siguientes doné mis tesoros coloridos a las pequeñitas que cuidaba. Ese día en la librería recordé todo esto y no dude en comprar un nuevo libro para dibujar y unos colores para despertar mi cerebro creativo.
Un libro me gritaba a lo lejos, ¡ALMAS! El título ya lo era todo, parecía una novela erótica y con mi poca pasión por la lectura, sabía que erotizar mi imaginación era justo lo que necesitaba. Un libro de 300 páginas ha cautivado mi imaginación, cada capitulo es una historia en mi cabeza, será la escritora y su don para hacerte sentir que estas dentro de ella o será mi imaginación e hipersensibilidad para imaginarme hasta los olores afuera del metro Ópera en Madrid, no lo sé pero, he reído, llorado y contestado al personaje principal como si yo estuviera viviéndola con él, es la historia de un escritor, ¡sí, un escritor!, Igual del que estoy enamorada, igual que lo que yo quiero ser cuando mejore mi puntuación y afine la forma de contar historias. I mean….I’m totally into it.
Después llego la hora de mi clase de yoga, otro placer adquirido que no puedo parar de disfrutar, cerrar mi día con mantras y vibraciones, sentir mis latidos y encontrar calma con solo escuchar mi respiración es el regalo más grande del presente, es el lugar donde se reúne mi esencia: cuerpo, alma y espíritu. Tremenda gozada es darme 60 minutos de presencia al día.
No sabes lo imperfecto que puede ser un día cualquiera hasta que lo plasmas en palabras para cuando se te olvide como es disfrutar de un “día ideal”. De todo lo que me había perdido en este tiempo por mi puto vicio y afán por desconectarme de la vida de verdad a través de redes sociales. Más vivir hacia dentro para experimentar las historias, menos perderte el momento por mostrarlo en stories. (Nota mental de mi para mi)
Ya quiero ver que hacen 6 días de détox digital y estimulación creativa. Un día cualquiera encontré la magia de una vida sin estímulos artificiales y retomé el poder de mi imaginación.
19:45 hora de salir del trabajo, hora de vivir ¡la vida de verdad!. Todo empezó como un pasatiempo en mis ratos de aburrimiento y ahora es lo único que hago para no morir de depresión. ¡Este es el bueno, seguro que este si es! Una ducha rápida y la ropa más ajustada posible, recuerda verte deseable. Camino al encuentro solo pienso ¿Cómo será? ¿Será guapo? Ojalá sea alto, ojalá sea rubio, espero que sea menos patán que los últimos 5 encuentros del mes, ojalá no sea tan aburrido en persona.
Ojos azules, mirada penetrante, es lo suficientemente alto como para no salir corriendo pero demasiado bajo para ser de países Nórdicos. ¡Que empiece el juego! Conversación rompehielos de rutina, ya me sé los diálogos de memoria que podría audicionar para el casting de mi propia película “El vacío después de cada encuentro” se llamaría.
La conversación más monótona de mi vida y la tercer copa de ginebra comienza a hacer efecto, empiezo a ver atractiva su insípida personalidad y encuentro fascinante la forma de sus labios al hablar. Ya siento la tensión sexual, la imagen de inocencia que evoca mi cara y mi cuerpo pequeño son un imán para los más pervertidos. Sé perfectamente lo que piensa y yo tengo tanto que decir, –Bésame y dime lo bien que me veo, como si quieras aligerar mis inseguridades, ámame y dime que nunca me dejarás, como si supieras que le tengo miedo a la soledad- pero solo sonrío y le escucho hablar, nunca he sido de las que se hace notar, tampoco tengo mucho tema de conversación, yo solo sé que sola no quiero estar. Como de costumbre es él quién hace el primer movimiento, roce de manos, miradas discretas, no llevamos ni dos horas en la cita y eventualmente llega la frase: -¿Vamos a mi casa?-¿Cómo decir no a la invitación más obvia de todas?, si es la única razón por la que estoy aquí, solo necesito una caricia mientras me susurran al oído: <eres suficiente>. Todos los días imagino despertar en los brazos de alguien, abrir los ojos y sentir un beso en la frente mientras le veo hacer el primer café de la mañana, como si supiera que la necesidad de afecto es mi desayuno de todos los días, como me gustaría volver a vivir la protección que los abrazos me hacían sentir cuando niña.
Esa niña que añora cariño ahora vive en un mundo de adultos donde el sexo es la nueva manera de “sentir” pero para mi es más el dolor y la incomodidad que la satisfacción. Ha sido solo una vez que sentí placer de esos que te hacen sonreír después de sentir que tocas el cielo. Es la sensación de intimidad justo después de que él termina, la que me lleva hacer esto sin parar, es ese momento lleno de vulnerabilidad donde no hay nada más que ternura, cuando me abraza y siento su calor y sus manos evocando amor en cada caricia, no recuerdo su nombre y tampoco estoy segura de su nacionalidad, ¡Qué mas da! Yo solo quiero que me protejan, que me vean, que me hagan sentir especial. Al despertar no hubo café, tampoco el beso de buenos días que tanto añoraba, <Vístete, me tengo que ir a trabajar>, una vez más la típica despedida casual, yo le dejé mis vacíos y el su miedo al compromiso, son las reglas de juego, follar para sentir y sentir para olvidar. Recojo mi ropa justo a lado de la indignación, una vez más sin encontrar lo que busco, regreso a casa, sintiéndome un poco más sola, vacía y usada…
El tema de la maternidad ha traído demasiada confusión e incongruencia a mi vida, mucho dolor emocional y por ende físico también. Negarme era mi forma de protegerme, hasta que decidí que era momento de enfrentar el miedo a lo indeseable y la vida se encargó del resto. Me encontré con mi niña interior reflejada en muchas historias, tenia que volver a vivirlo para recordar donde fue que se creó la herida que ha marcado y silenciado mi concepto de maternidad.
La vida me ha mostrado en vivencias propias diferentes escenarios en situaciones inestables, criando desde el dolor y la necesidad. Llamando amor al caos de no conocerse ni cuestionarse los apegos. El instinto era el modo de criaza y la carencia se callaba con regalos. Se educaba mediante estímulos externos en lugar de atender las emociones que gritaban desde dentro. El reflejo en la mirada de los hijos era de confusión absoluta.
Después me tocó admirar a personas funcionales, conscientes de si mismas y de la gran responsabilidad emocional que implicaba educar a dos nuevos seres. Viví el equilibrio entre autonomía y regulación emocional. Seres reales, con pasados complejos que les obligaron a hacerse cargo de sus traumas, para encontrar la completud y educar desde el autoconocimiento. Nunca antes vi a dos niñas tan genuinamente felices y a dos padres disfrutando de su rol, sin descuidar de sí mismos y de su independencia, porque se saben personas, antes que padres.
Recientemente la vida me ha dado la oportunidad de admirar el embarazo de una de las mujeres que más a impactado mi vida en los últimos 3 años. Una mujer completamente conectada con su esencia, su despertar y su propósito, que ha dedicado su vida a conocerse a sí misma mediante la espiritualidad, en su reflejo, me he replanteado las ideas, las heridas y los constructos instalados en mi cabeza en más de una vez. Es la influencia espiritual más fuerte que me tenido, y está por demás decir lo especial que es para mi admirar los cambios físicos, emocionales y espirituales que acompañan el proceso. Entre rituales espirituales, meditaciones profundas, vibraciones al universo, cartas para la vida y partos con placer, esta experiencia me ha movido el alma y me ha comprobado una vez más, que la maternidad equilibrada, libre y consciente, es posible.
Desapegarme de la idea de maternidad victimizada, la que se sufre y se sacrifica, la que da vida con el dolor físico y emocional más grande, y la que al ser madre pierde su esencia para cargar de aspiraciones y expectativas a un hijo/a, porque aparentemente es lo único que tiene, y se prepara para que su único motivo de vida sea él. Todo esto me hace un ruido impresionante dentro, me siento incapaz de creer que esta es la única realidad que existe si se desea ser madre. Cuando pese a todo esto, escucho la expresión, “Ser madre es lo mejor que me ha pasado” no puedo evitar pensar: ¡pues claro, es lo único que te ha pasado en la vida! ¿En que momento haz llenado tu vida de nuevos placeres, orgullos, metas y aspiraciones? ¿Por qué le dejamos a ese hijo/a la obligación de hacer que nuestra vida tenga sentido? ¿Por qué tiene que ser ese hijo/a el que venga a llenarnos los vacíos y a emocionarnos la vida? Me da miedo pensar en todas las expectativas de las que ya esta siendo cargado ese hijo sin siquiera haber venido al mundo, “el que me salve, el que me de felicidad, el que me cambie la vida.”
En una realidad paralela que a mi me gustaría crear, desearía ser una persona conocedora de sí misma y de sus vulnerabilidades, con años de trabajo en regulación emocional, que elige de que llenar su vida, que ha visto el mundo con otros ojos, que a salido de su zona de confort y a confrontado sus miedos más grandes, que ha recorrido culturas y a conplemplado la vida libre. Que sabe estar sola y elige a quiénes quiere que la acompañen. Que disfruta su propia dicha y felicidad sin esperar que otros lleguen a completarla. Que ha hecho de su vida la mejor experiencia y que el ser madre será una elección consciente para compartir la vida y educar con autonomía, sabiendo que un hijo no es sinónimo de pertenencia ya que aprendió que el amor es desapego y que el rol como madre no sacrifica su esencia como persona.
Desearía que un hijo sumará experiencias diferentes a mi ya completa y maravillosa vida. Sin cargarle expectativas, sin desear que ese hijo/a sea lo que yo no fui, sin exigirle lo que yo no pude hacer, sin destacar sus éxitos en base a sus logros. Ser una mujer completa, una madre sana y crear a una hija libre.
No hay verdades absolutas, solo perspectivas diferentes, esta es la mía, que tiene el mismo respeto de quiénes tengan una opinión opuesta. Antes de rechazar mi perspectiva, te invito a que cuestiones la tuya, yo hice lo mismo.
Estoy en este mundo para cuestionarme para transformar lo que soy y lo que pienso, me encantaría que te dieras la oportunidad de hacer lo mismo.
Maternidad consciente
Gracias por compartir conmigo lo que me llega al alma.
Desde hace seis meses me despierto sin prisa, sin tiempo, sin plan y sin miedo. Contar la efectividad de los minutos del día y tener la incesante necesidad de control ya no son parte de mi. Cada día descubro una habilidad nueva, dejo fluir lo que sin esfuerzo, llega a mi y el resultado ha sido alucinante. A veces siento como si al fin hubiera encontrado “el gran secreto de la vida” jaja para hacer, manifestar y disfrutar todo lo que sucede en ella. Nunca antes sentí tanta ligereza al despertar sin prisa y tanta paz al vivir sin preocupaciones. Creo que todos tenemos ese poder para manifestar la vida que deseamos, pero solo algunos nos sentimos agradecidos por ello.
Si me lo preguntas, no considero que haya una única fórmula para lograr conectarte con tu propósito y que vivir sea un estado de plenitud y transformación constante. Cada persona hace lo que quiere de ella, y utiliza los factores externos de acuerdo a sus recursos emocionales, donde unos ven conflicto y caos, otros ven oportunidad y agradecimiento.
Manifestar la vida que quiero, no es más que la manera en que elijo vivirla, pero en el fondo había muchas cosas que solucionar. Los ahorros tambaleaban en mi cuenta bancaria, mi trabajo tendría un pausa y los gastos mensuales seguirían intactos, sentía que, entre dejar fluir y tener un propósito, a mi plan de vida le faltaba estructura, mi proyecto personal estaba siendo olvidado y más de una vez me plantee dejarlo como un grato recuerdo.
¿Cómo podría manifestar, rodeada de toda esta incertidumbre?
¡Yo tampoco lo sé! Recuerdo mi vida de antes y es casi como si no me reconociera, como si esa vida hubiese sido ajena, como si no me perteneciera. La vida que hoy hago a mi manera es la que reconozco como mi única realidad. La Angola que conocía, estaría tan nerviosa que no habría dormido en las últimas semanas, tendría dolores de cabeza diario, habría utilizado la comida como recurso para calmar la ansiedad con atracones justo antes de dormir, y ni decir de la intolerancia y estado de un humor insoportables. Por su puesto habría atraído más inestabilidad y caos, por que en esa línea de pensamiento estaría enfocada. Así era como hasta hace unos meses, Angola funcionaba en medio de la incertidumbre, en este estado mental esperaba encontrar y dejar llegar respuestas.
En este último mes, más que preocuparme, me ocupé, de mi mente, de mis emociones y de la forma en que quería sentirme frente a lo incierto. Aún con los ahorros en rojo, salí con amigos que me llenaron el alma en cada conversación y me hicieron olvidar la prisa y ajetreo de la vida en cada risa. Me permití nuevos sabores y experiencias con vegetales frescos y frutas tibias, comida mucho más simple, deseaba nutrir a mi cuerpo de la sensación que deseaba sentir dentro: hambre de ligereza para pensar con tranquilidad.
Lino y algodón en tonos claros, me permitieron fluir con la pesadez del ambiente en verano y los pensamientos negativos que me agobiaban de vez en cuando. ¿Y si, no lo logro? ¿Y si, mejor me rindo?
Lápiz y papel todos los los días, por qué sabia que habría mucha catarsis y tenia que plasmar el desahogo en letras, para después sentarme a leer de nuevo y reordenar los pensamientos y las prioridades. Escribir en tiempos de caos, me permite descargar la mente para dar luz a los momentos de claridad.
No me guardé nada para luego, viví, gaste, salí y comí y solo pensaba lo increíble que es: solo disfrutar la vida en el momento presente, de que sirve, reservarte para: “cuando haya tiempos mejores” o “cuando tengas más dinero” La vida es lo que pasa mientras te preocupas en planearla, solo ocúpate de vivirla a tu manera.
Últimos intentos antes de entrar en real desesperación, si bien el dinero no mueve mi vida desde hace ya unos años, la abundancia y gratitud con la que vivo sí, pero el alquiler, la comida y la ginebra no las pagará ni mi gratitud, ni mis pensamientos, así que subir los números en la cuenta eran prioridad y encontrar la solución, era ya necesario.
Al final la abundancia me encontró a mi, las oportunidades que, como de costumbre llegan a mi nuevamente se hicieron notar. Esta vez mi carta de presentación fue mi energía, y mi habilidad: fue la creatividad y la empatía. Una vez más, manifiesto la vida que merezco, y en todo el proceso no hubo un solo día que no dejase de agradecer.
Abrazo con gratitud y profundo amor, los éxitos de verdad, las conexiones profesionales y personales que acompañan mi camino, y celebro lo afortunada que soy de materializar lo que quiero con solo poner mi intención y energía en ello. No queda duda, el trabajo interno que hago todos los días, tiene su recompensa.
Si antes hubiese sabido la importancia de los pensamientos acompañados de intención, habría trabajado en comprender el poder de estas palabras:
Merezco todo lo bueno,
Soy capaz de manifestar la vida de mis sueños,
Suelto y confío, para dejar llegar lo que ya es mio.
Hecho está.
Angola
Gracias por leerme y conectar conmigo a través de las palabras.
La fecha más esperada de mi año entero desde que tengo memoria, desde niña aprendí que cada celebración de cumpleaños tiene que estar cargada de expectativas para que algo especial ocurra.
Desde hace un tiempo cada 25 de Mayo se vive sin planes, mi cumpleaños dejó de ser especial por lo que había en él y empezó a ser un regalo de celebración a la vida.
Caminando frente a Westminster por primera vez agradecida por haber logrado algo que anhelaba con el alma, a los 24 celebraba el inicio de mi independencia fuera de México.
Admirar la infinidad del océano desde los Cliffs of Moher mientras por llamada compartía con mi madre el momento más especial de mi día, a los 25 celebraba la plenitud como regalo.
Cruzar el lago Ness fue una celebración a mi autodescubrimiento. Descubrí que viajar sola era de mis placeres favoritos y que mi vida no necesitaba más adornos superficiales, a los 26 comencé a practicar la vida simple y todo tuvo sentido después de eso.
Jamás en los planes estuvo celebrar acompañada de mi familia y “la tragedia mundial” me dio el mejor regalo de todos. En ese momento entendí la magia de los placeres simples, la comida tenía una sabor a armonía y el vino me supo a abrazo, las conversaciones libres fueron el postre mejor disfrutado del año. Mis 27 se sintieron como un abrazo al alma y la calidez de sentirme acompañada.
Este año fue especial como ningún otro, fue monótono, sencillo, casi desapercibido. Fue especial pero en no en función de los regalos recibidos, este año estuvo lleno de rutina, proyectos y cansancio. Celebré esta nueva etapa corriendo de un lugar a otro, disfrutando de mi vida en Barcelona, mi nueva profesión y lo mucho que disfruto desarrollar habilidades nuevas que descubro todos los días.
28 años que de expectativa no tienen nada, hoy son pura realidad, claridad y manifiesto. Celebré sin planes, sin tiempo, celebré con conversaciones profundas, canciones en catalán, amistades genuinas y cava en el balcón en brazos de un desconocido.
Lo especial del paso de los años en la vida, son sin duda, las aventuras y experiencias que permites que ocurran en ella.
Gracias por leerme, deseo que honres tu vida, como una celebración a ti mismo, recuerda: Eres transformación constante.
Date permiso de fallar, de caer de equivocarte mil veces, de cambiar de ruta y de rechazar lo que no te gusta, de decir NO a lo que sabes que ya no soportas pero te da miedo lo que pueda pasar, a decir SI a lo que emociona el alma y te parezca irreal.
Date permiso de volver a abrir los brazos, de desnudar el alma y mostrarte puro frente a alguien más, ya demostraste lo fuerte que eres, ahora conecta con la belleza de tu sensibilidad.
Date permiso de ser tú, frágil, sensible y mimando, deja que te abracen, que te quieran y te expresen lo bien que les hace tu compañía, déjate de miedos y orgullos tontos.
Déjate sorprender de vez en cuando por la vida sin planes, por un destino sin ruta, pon tu playlist en aleatorio. Súbete al primer tren y háblale al primer desconocido, la sorpresas de la vida pueden estar justo ahí, fuera de tu rutina.
Dile cuanto le quieres, envía ese mensaje, da ese beso que te haz guardado dentro por que el orgullo te dice que no, hasta que él te hable primero. Publica esa foto, esa que según tu te causa tanta inseguridad, eres preciosa en todas las formas, el único juicio hacia ti misma, es el tuyo. Escribe todo lo que sientas y compártelo con el mundo, nunca sabes quien puede conectar justo con lo que traes dentro, todos somos fuente de inspiración en el momento preciso para alguien más.
Haz ese proyecto que tanto que gusta, por mas loco que suene, hazlo! Puede hacer toda la diferencia entre vivir de lo que apasiona y morir frustrado por nunca haberlo intentado.
Date ese momento, disfruta de ti, piérdete en donde más te guste, come lo que te haga feliz y nunca te arrepientas por lo que haz dejado de hacer, era justo lo que necesitabas para rencontrarte contigo.
Date permiso de aceptar que algo ya no te hace feliz o por el contrario acepta que te mueve el alma algo que nunca te imaginaste posible. Cambia de piel, de amigos, de amores y de pensamientos las veces que lo necesites.
Equivócate todos los días hasta que encuentres eso que nutra a tus sueños, y cuando finalmente estés viviendo en esa liberación y abraces tu despertar, vivas en plena consciencia de lo que eres y lo que vienes a hacer a este mundo y te encante la vida que tienes, entonces….. compártelo, grítalo al mundo, y motiva a otros a hacer lo mismo. En el compartir radica la esencia de la vida, lo que guardamos dentro se pudre, lo que compartimos nos nutre y nos libera.
Esta vez soy yo compartiéndote lo que a mi de llena de vida todos los días, algo tan simple pero profundo, esta vez soy yo intentando que sientas esa necesidad por romper con lo que no te gusta y dar rienda libre a tu propósito de vida, tal y como a mi me inspiró alguien más mientras yo anhelaba un cambio de vida 5 años atrás.
Quien iba a decir que sería yo invitándote a vivir la vida que te apasiona. Hoy soy yo, como tú lo serás para alguien más al escucharte o leerte en el momento exacto de su vida.
Nunca sabes a quien impactarás con tus palabras y a cuantas personas atraerás con tus acciones.
Inténtalo, te recuerdo que tienes una sola vida e infinidad de posibilidades para hacerla a tu manera.
Te escribo en un día muy productivo desde un café en el centro de Barcelona, no, hoy no tenía planeado publicar mis pensamientos, hoy solo surgió y solo dejé fluir.
Me moviste los planes los sueños las visas y los vuelos sólo para entender que no todo puedo resolverlo siempre, que del cause natural de las cosas, no tengo el control absoluto, que no importa cuanta angustia sienta por las preguntas sin resolver, hay procesos externos completamente ajenos a mi.
Llegaron cambios que me hicieron ver todo lo que puedo lograr sola y lo mucho que disfruto hacerlo acompañada, me recordaste que lo importante nunca son mis planes si no lo que sucede mientras los hago, me obligaste a entender que todo siempre cambia de forma, que nada permanece igual aún deseando que todo siga como antes. Fluir con los cambios o ir en contra…en más de una vez mi elección fue incorrecta, y elegí la angustia como mi argumento más mediocre.
Me llevaste de vuelta a mi espacio de fragilidad, a sentarme y sentirme de verdad, donde el recuerdo pesa y el pasado duele, ahí donde la incomodidad confronta. Para mí fortuna, siempre tuve quién me contuviera con amor y me acompañara en el proceso.
Cuando el aburrimiento me abrumó también llegó la inspiración y el hambre creativa para dar vida una extensión de mi; mi primer emprendimiento y con el, nuevos planes comenzaron a crearse, conocía a una nueva versión de mi, y salieron todos los errores, las inseguridades y la desorganización. Una vez más tuve la dicha de caer y llenarme de lecciones, aquí fue donde entendí que de eso esta hecha la vida, de aprendizajes.
Por primera vez materializaba lo que pasaba por mi mente, toda mi energía y atención en el trabajo que más satisfacciones me ha hecho sentir, fue aquí que descubrí que tenía una misión especial para dar forma a ideas, pensamientos y emociones, mientras aprendía a crear un modelo de negocio.
Es difícil no sentirme agradecida si aún con el cambio de planes, estoy justo donde me visualicé, disfrutando de nuevos aires y viviendo en movimiento, porque al cabo de unos años, la monotonía pesa y las limitaciones estorban. ¿Por que quedarse en una esquina del planeta toda a vida, habiendo tantos sitios en el mundo por explorar?
El mejor viaje de mi vida, es mi vida misma, y la colección de experiencias, recuerdos y aprendizajes que al paso de los años camino.
No se que sigue ni hacía donde voy, solía tener cada minuto de mi vida planeado y nada bueno resultó, hoy solo vivo el día a día sin esperar que nada sea diferente, agradeciendo por el lugar en el que me encuentro y por lo que esté por llegar a mi vida.
Gracias vida querida, por la transformación constante que soy, ya no me aferro a lo que yo quiero, ahora fluyo con tu naturaleza y abundancia: CAMBIO es lo único seguro.
London 2018
Gracias por leerme y conectar conmigo a través de las palabras.
Gente en pareja sintiéndose absolutamente solas y desconectadas de si mismas, otros más llamando amor a sus carencias afectivas y adornando la dolorosa codependencia de no poder estar solas.
Yo creo en la intimidad….no existe nada que desnude más, que el amor en la intimidad, ese amor menos superficial, que no se publica en redes cada 2 horas, ese que no necesita de aprobación ajena, ese amor cotidiano que se hace cada vez más especial con las cosas más simples, que respeta libertades y da espacios, por que sabe que la invidualidad es la expresión de amor más grande.
El amor que deja ser y acompaña en el vuelo, que comparte la dicha del otro y admira al humano por lo que es y no por lo que le hace sentir.
Que la celebracion de amor sea todos los días, que empiece en ti, en el autoconocimiento y gratitud hacia ti mismo y que con total completud puedas caminar la vida con aquel que entienda que el amor es libertad.
La falta de límites, la codependencia, los excesos y la irresponsabilidad e inconsciencia fueron mis compañeros de vida durante algunos años. Rayando en la locura, sin saber en que momento había llegado a tal punto, al cabo de meses, me costaba reconocer aquellos ojos negros frente al espejo. No había más risas, sueños, curiosidad, danza, ni propósito en la vida, la luz de mi esencia se había apagado por completo, fue la crisis de identidad más grande que había experimentado jamás! Difícilmente algo bueno llegaría a mi con tanta falta de estabilidad emocional. Atraje a mi vida el reflejo de lo que yo era en ese momento y desde mi carencia afectiva el caos se hizo notar y con la mente agobiada, comencé a enfermar.
Hoy de vuelta a los recuerdos donde todo comenzó, la vulnerabilidad está a flor de piel, la sensación de volver a los lugares donde colapsé, se siente tan real como si estuviera ahí de nuevo, pero la verdad es que todo sigue igual, la que cambió fui yo, mi perspectiva, mi conciencia y templanza, ya son otras; me aleje para olvidar y a lo lejos me encontré, y a la distancia conocí el amor, comprehensión y paciencia que siempre había buscado en los lugares y personas incorrectas con tanta desesperación.
En la fragilidad encontré la fuerza, y en la vulnerabilidad mi valor, y en mi indecisión la valentía para enfrentarme a mis sombras, y en la oscuridad…. apareció la luz.
Fue justo ahí donde no había más donde ir, cuando descubrí el único lugar que me quedaba…Dentro de mi!
Lo mejor de tocar fondo es lo que sucede después de haber aprendido lo que la vida tenia para enseñarte….y elevarte hacia la superficie para conocer la sensación más gloriosa de todas, la libertad!
La soledad y distancia llegaron a mi en la forma menos esperada y más necesaria, ha sido tan enriquecedor el aprendizaje, tan vulnerable la conciencia y tan satisfactorio el proceso.
Así fue como tuve que volar hasta el otro lado del mundo para encontrar lo que siempre había llevado dentro.
Esta es para mi la historia de amor más grande y la que con mucho dolor y orgullo hoy plasmo en palabras con lluvia en ojos negros, con el corazón más fuerte y la conciencia más despierta.
Historia basada en crisis, caos, depresión, dolor, mucho aprendizaje y amor propio.
Si esta historia se pudiera materializar se vería así:
Rain in your black eyes – Ezio Bosso
De Angola para: la mujer de ojos negros.
Dejo aquí la historia detrás de cámaras de este increíble performance.